ANTIGÜEDAD: MEMORIA VIVA DE UN PUEBLO DEL CERRATO
ANTIGÜEDAD: MEMORIA VIVA DE UN PUEBLO DEL CERRATO
(FOTO DE ANTIGÜEDAD)
Hay pueblos que se conocen por sus monumentos. Otros, por sus fiestas. Algunos, por un paisaje determinado. Y hay pueblos que, además de todo eso, conservan algo más difícil de explicar: una memoria que permanece en sus calles, en sus fuentes, en sus ermitas, en sus viejos caminos y, sobre todo, en las tradiciones que sus vecinos han sabido mantener.
Antigüedad es uno de ellos.
Es el pueblo donde nació mi querido padre Germán, hijo de un pastor Emilio, natural del cercano Cevico Navero y de Josefa, nacida en Villaconancio, otro municipio del Cerrato palentino.
Con este extenso artículo, quiero rendir un homenaje primero a mi querido padre Germán y a los cerrateños de Antigüedad, mis paisanos.
Situada en el Cerrato palentino, al sureste de la provincia de Palencia, la villa se asienta en torno al valle de Valdegarón y conserva un patrimonio que permite recorrer muchos siglos de historia: desde los asentamientos medievales relacionados con la repoblación hasta la arquitectura barroca de su iglesia parroquial, pasando por los vestigios de antiguos poblados como Villella y Garón.
ANTIGÜEDAD EN EL CONTEXTO HISTÓRICO ANTIGÜO DEL CERRATO
Antigüedad no es solamente un lugar que guarda piedras antiguas. Es también un pueblo que conserva costumbres: el Birria del Carnaval, los caracoles de San Marcos, los cánticos de Semana Santa, la romería de la Virgen de Garón, las jotas, los chozos de pastor y la memoria de la antigua actividad ganadera.
Y precisamente por eso merece ser contado.
UN NOMBRE QUE HABLA DE ANTIGÜEDAD
El propio nombre de la villa ha dado lugar a distintas interpretaciones.
Una tradición histórica relaciona el origen de Antigüedad con los asentamientos mozárabes que se produjeron en el Cerrato durante la Edad Media.
Según esta explicación, la advocación de Santa María de la Antigua —relacionada con la Asunción— habría tenido un papel importante en la denominación del lugar.
No obstante, el origen exacto del topónimo debe tratarse con cautela. Lo que sí resulta evidente es que el territorio presenta una ocupación histórica muy antigua y que, durante la Edad Media, existieron en sus alrededores diversos pequeños núcleos de población que terminarían desapareciendo.
Entre ellos destacan especialmente Villella y Garón.
LOS PRIMEROS SIGLOS: ENTRE LA REPOBLACIÓN Y LOS MONASTERIOS
La historia medieval de Antigüedad está estrechamente relacionada con los monasterios de San Pelayo de Cerrato y San Pedro de Arlanza.
Uno de los documentos más antiguos relacionados con el nombre de Antigüedad se sitúa en el año 1054. En él aparece el término Antiquitat entre las posesiones donadas al monasterio de San Pedro de Arlanza por la condesa Muniadona y sus familiares.
Este dato resulta especialmente importante porque demuestra que Antigüedad aparece documentada ya en el siglo XI.
Pero el territorio tenía una historia anterior.
A unos tres kilómetros de la actual población se encontraba Villella, un antiguo asentamiento que aparece documentado ya en el año 934, en relación con el monasterio de San Pelayo de Cerrato.
Villella constituye uno de los capítulos más interesantes de la historia antigüeña.
VILLELLA: UN PUEBLO DESAPARECIDO QUE SIGUE VIVO
Hoy, cuando el visitante llega a la zona de Villella, puede resultar difícil imaginar que allí existió una pequeña población.
Sin embargo, la arqueología ha demostrado que aquel lugar tuvo una historia mucho más compleja de lo que podría parecer.
En 934, Villella aparece ya documentada.
Posteriormente, en 1145, el rey Alfonso VII habría entregado la posesión del valle al monasterio de San Pelayo de Cerrato.
Durante la excavación arqueológica realizada con motivo de la reconstrucción de la ermita aparecieron restos de una iglesia de planta prerrománica, considerada de origen mozárabe y datada en torno al siglo IX.
Se trata de uno de los elementos patrimoniales más singulares de Antigüedad.
La antigua iglesia tenía un presbiterio cuadrado y elementos arquitectónicos que permiten relacionarla con las construcciones prerrománicas de la época.
LA CULTURA VACCEA
Pero el descubrimiento no terminó ahí.
Las excavaciones encontraron también numerosos silos y restos de un horno destinado a la fundición de cobre y bronce. Este último habría continuado funcionando hasta aproximadamente el siglo XV.
Todo ello permite imaginar Villella no simplemente como una pequeña aldea medieval, sino como un espacio en el que se desarrollaron actividades agrícolas, religiosas y artesanales.
La población terminó despoblándose, probablemente durante la Baja Edad Media, y la iglesia sufrió posteriormente distintas transformaciones.
La actual ermita es heredera de aquella larga historia.
En la iglesia parroquial de Antigüedad se conserva, además, la imagen románica de la Virgen que estuvo vinculada a la antigua iglesia de Villella.
Es como si una parte de aquel pueblo desaparecido hubiera encontrado refugio en el pueblo que sobrevivió.
1428: VILLELLA PASA A LA ÓRBITA DE ANTIGÜEDAD
Otro momento fundamental se produjo en 1428.
El 6 de agosto de aquel año varios vecinos de Antigüedad, actuando con poderes del concejo, formalizaron acuerdos relacionados con los términos de antiguos asentamientos vinculados al monasterio de San Pelayo de Cerrato.
La operación representa un paso importante en la configuración territorial de la futura villa.
A partir de entonces, la historia de Antigüedad y la de los antiguos despoblados de su entorno quedaron todavía más unidas.
Los viejos caminos, las fuentes, los términos comunales y los lugares que habían pertenecido a pequeñas aldeas pasaron a formar parte de la memoria territorial de Antigüedad.
GARÓN: EL OTRO GRAN NOMBRE DE LA HISTORIA ANTIGÜEÑA
Si Villella representa el pueblo desaparecido, Garón representa otro de los grandes capítulos de la historia de Antigüedad.
Las crónicas sitúan ya en 1074 la existencia de un poblado de origen mozárabe relacionado con este lugar.
Con el paso del tiempo, Garón terminó despoblándose, pero su memoria sobrevivió gracias a la ermita, la fuente y el soto.
En 1492, el concejo de Antigüedad realizó una operación decisiva para incorporar Garón a sus dominios. La documentación municipal conserva referencias a aquella compra.
La historia de Garón, por tanto, no terminó cuando desapareció el poblado.
Continuó a través de la devoción religiosa, del paisaje y de las costumbres.
Y continúa todavía hoy.
LA VIRGEN DE GARÓN: DEVOCIÓN Y PAISAJE
La ermita de Nuestra Señora de Garón es uno de los lugares más emblemáticos de Antigüedad.
Su arquitectura muestra diferentes momentos históricos.
La parte central de la ermita corresponde a una construcción de tradición románica, situada aproximadamente en torno al siglo XII. Posteriormente se fueron incorporando otros elementos, entre ellos el presbiterio, la espadaña y el pórtico.
A sus pies se encuentra la conocida Fuente de Garón, vinculada tradicionalmente al nacimiento de las aguas bajo la propia ermita.
Pero Garón es mucho más que arquitectura.
Es paisaje.
El soto, el agua, los árboles y la ermita forman un conjunto profundamente ligado a la identidad de Antigüedad.
Y es también el escenario de una de las manifestaciones religiosas y festivas más importantes del municipio.
Cada año, el último domingo de septiembre, los antigüeños se reúnen en la romería de la Virgen de Garón.
La dulzaina, el tamboril, los vivas a la Virgen y las jotas forman parte de una celebración en la que religión, música, gastronomía y convivencia se mezclan.
Es una de esas fiestas en las que el patrimonio deja de ser algo que se contempla para convertirse en algo que se vive.
1547: ANTIGÜEDAD RECIBE EL TÍTULO DE VILLA
Uno de los acontecimientos fundamentales de la historia política de Antigüedad tuvo lugar en el siglo XVI.
El 1 de octubre de 1547, Antigüedad obtuvo el título de villa y consiguió jurisdicción propia.
La concesión no fue un simple trámite administrativo.
En aquellos tiempos, disponer de jurisdicción propia significaba adquirir una mayor capacidad de gobierno sobre el territorio.
La situación había cambiado en los años anteriores.
En 1543, tras la venta de Baltanás a Pedro de Zúñiga, Antigüedad había quedado vinculada jurisdiccionalmente a Palencia.
Para el concejo, aquella situación suponía desplazamientos, gastos y dificultades administrativas.
Los vecinos solicitaron entonces disponer de su propia jurisdicción.
La concesión de 1547 supuso, por tanto, un momento decisivo en la personalidad histórica de Antigüedad.
Desde entonces, la palabra "villa" no sería únicamente una manera de llamar al pueblo: sería también la expresión de una condición jurídica y política.
PLEITOS POR LOS TÉRMINOS
La defensa del territorio fue una constante en la historia de la villa.
Durante los siglos XV y XVI aparecen diversos conflictos relacionados con los límites de los términos y, especialmente, con Villella y los territorios próximos a Valverde.
En 1507, Antigüedad mantuvo un conflicto con García Sarmiento, señor de Valverde.
El enfrentamiento terminó mediante un acuerdo amistoso en 1511, en el pórtico de la iglesia de San Salvador de Valverde.
En 1522 surgió un nuevo pleito relacionado con los terrenos comunales de Villella.
Antigüedad defendía sus derechos sobre aquellos espacios y recordaba la relación histórica que mantenía con el antiguo poblado.
Estos conflictos muestran una realidad muy diferente de la que vemos hoy.
Para una comunidad rural de aquella época, los términos municipales significaban mucho más que una línea sobre un mapa.
Eran tierras de cultivo, pastos, montes, fuentes, caminos y recursos imprescindibles para la supervivencia de sus habitantes.
Defender un mojón era defender una parte de la vida de la comunidad.
LA IGLESIA DE LA ASUNCIÓN
En el centro de la villa se encuentra uno de sus principales monumentos: la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.
El edificio actual fue construido en la segunda mitad del siglo XVII, en estilo barroco y utilizando principalmente mampostería.
Presenta tres naves y una cubierta de cañón rebajado en la nave central.
Pero el templo guarda también elementos que permiten mirar hacia épocas anteriores.
Entre ellos destaca un sepulcro yacente del siglo XV, situado en el presbiterio.
También son especialmente valiosas las piezas de orfebrería religiosa.
La iglesia conserva una cruz parroquial de plata de la segunda mitad del siglo XVI y una custodia de plata del siglo XVII.
Así, el templo constituye no solamente un espacio de culto, sino también un auténtico depósito de memoria artística e histórica.
LAS FUENTES Y LA CAÑADA REAL BURGALESA
Para comprender Antigüedad hay que mirar también fuera del casco urbano.
Durante siglos, la ganadería tuvo una enorme importancia en el paisaje del Cerrato.
Por el territorio discurrían rutas ganaderas relacionadas con la Cañada Real Burgalesa.
(ESCRIBIR SOBRE LA MESTA)
El ganado necesitaba agua.
Por eso las fuentes y abrevaderos adquirieron una importancia extraordinaria.
Entre los principales puntos de agua vinculados tradicionalmente a esta actividad aparecen Garón, Los Serranos, Pozuelo y Valdefuentes.
Las fuentes eran lugares de descanso para animales y pastores.
También eran lugares de encuentro.
Hoy pueden parecer elementos menores del paisaje, pero durante siglos fueron auténticas infraestructuras de supervivencia.
LOS CHOZOS DE PASTOR
(ESCRIBIR SOBRE LOS CHOZOS)
Otro elemento característico del paisaje antigüeño son los chozos de pastor, conocidos también como cabañas.
Construidos para proporcionar refugio a los pastores que permanecían largas jornadas en el campo, constituyen una muestra de la arquitectura popular del Cerrato.
Su sencillez es precisamente su principal valor.
No fueron construidos para durar siglos como una iglesia o un palacio.
Fueron construidos para solucionar una necesidad.
Y precisamente por eso representan una parte fundamental de la historia cotidiana de Antigüedad.
Porque la historia de un pueblo no la escribieron únicamente los reyes, los señores o los concejos.
También la escribieron los pastores, agricultores, artesanos y familias que durante generaciones trabajaron aquellas tierras.
EL TELÉGRAFO ÓPTICO
Hay además un elemento menos conocido de la historia de Antigüedad: su relación con las comunicaciones del siglo XIX.
En el término municipal existió un torreón relacionado con el sistema de telegrafía óptica.
La telegrafía óptica fue uno de los primeros sistemas destinados a transmitir mensajes a distancia mediante señales visuales.
Antes de la llegada del telégrafo eléctrico, estas torres permitían establecer comunicaciones relativamente rápidas entre distintos puntos.
Hoy quedan pocos testimonios visibles de aquella red.
(ESCRIBIR SOBRE LOS TORREONES DE LA TELEGRAFÍA OPTICA)
Por eso este elemento constituye otro capítulo interesante de la historia tecnológica del municipio.
LOS HERMANOS MARTÍN CAMPOS: DOS AVIADORES, DOS DESTINOS
Entre los personajes vinculados a Antigüedad destacan los hermanos César y Augusto Martín Campos, relacionados con los primeros tiempos de la aviación militar española.
Los dos participaron en la Guerra Civil española, pero lo hicieron en bandos diferentes.
La historia de ambos hermanos constituye una de esas páginas especialmente singulares y trágicas que encontramos en la historia contemporánea de nuestros pueblos.
Antigüedad conserva un recuerdo muy particular de ellos.
En las afueras de la localidad se encuentra un avión de combate F-4 Phantom II, cedido por el Ejército del Aire como homenaje a los pilotos pioneros de la aviación militar española nacidos en la villa.
El avión se ha convertido con el paso del tiempo en uno de los elementos más reconocibles del paisaje de Antigüedad.
Es también un recordatorio de que la historia de los pequeños pueblos puede llegar a alcanzar escenarios nacionales e incluso internacionales.
Con mi amigo Jorge Clavero
General de Aviación
Llegado a este punto quiero hacer mención a mi amigo antigüedeño, Jorge Clavero Mañueco, General del Ejército del Aire.
EL BIRRIA: UNA TRADICIÓN QUE SOBREVIVE
Si existe una tradición capaz de demostrar que el patrimonio no está solamente en los edificios, esa tradición es la del Birria.
Durante el Carnaval aparece vestido con su característico traje arlequinado.
El personaje forma parte de una tradición popular profundamente arraigada en Antigüedad.
El Birria pertenece a ese mundo de personajes carnavalescos que, durante siglos, han permitido a las comunidades rurales expresar mediante la fiesta, el disfraz, la música y la transgresión temporal una identidad colectiva.
En Antigüedad, su presencia sigue formando parte del Carnaval.
Y mientras el Birria continúe recorriendo las calles, una parte de la memoria popular seguirá viva.
LOS CARACOLES DE SAN MARCOS
Otra tradición gastronómica especialmente característica es la celebración de San Marcos, el 25 de abril.
La jornada está relacionada con una costumbre culinaria que ha pasado de generación en generación: el guiso de caracoles.
Puede parecer una tradición sencilla.
Pero la gastronomía popular es una de las formas más eficaces de conservar la memoria.
Una receta no necesita documentos para sobrevivir.
Necesita que alguien la vuelva a cocinar.
Y los caracoles de San Marcos son precisamente eso: una costumbre que une calendario, campo, gastronomía y convivencia.
(ESCRIBIR SOBRE LO QUE SE COMIA EN EL CERRATO)
SEMANA SANTA: LA VOZ DEL PUEBLO
Otra de las tradiciones que destacan en Antigüedad son los cánticos de Semana Santa.
La tradición de cantar en las calles y durante las celebraciones religiosas constituye una parte importante del patrimonio inmaterial del municipio.
En estos casos, la voz humana se convierte en documento.
No está escrita en pergamino ni grabada en piedra.
Se transmite de padres a hijos.
Y cada generación que vuelve a cantar mantiene vivo un fragmento de la historia de la comunidad.
EL 15 DE AGOSTO
Las fiestas principales de Antigüedad se celebran en torno al 15 de agosto.
La celebración incluye una Semana Cultural que se ha convertido en un importante punto de encuentro para vecinos, descendientes y visitantes.
Como sucede en tantos pueblos del Cerrato, agosto tiene además un significado especial.
Es el momento del reencuentro.
Los que viven fuera regresan.
Las calles vuelven a llenarse.
Las casas familiares recuperan vida.
Y el pueblo demuestra que la identidad de una localidad no depende únicamente del número de habitantes que tiene durante el invierno.
También depende de la memoria de quienes regresan.
ANTIGÜEDAD Y EL CERRATO
Antigüedad no puede entenderse separada del Cerrato.
Su historia comparte con otros pueblos de la comarca la agricultura, la ganadería, los antiguos caminos, las fuentes, los monasterios, los despoblados, las tradiciones religiosas y una arquitectura popular adaptada a un territorio duro pero lleno de personalidad.
Villella, Garón, los chozos, las fuentes y la Cañada Real forman parte de un paisaje cultural.
Un paisaje construido durante siglos por la naturaleza y por las personas.
Por eso recorrer Antigüedad no consiste solamente en visitar una iglesia o una ermita.
Consiste en leer el territorio.
Cada fuente cuenta una historia.
Cada camino recuerda un desplazamiento.
Cada despoblado habla de una población que existió.
Cada ermita conserva una devoción.
Y cada fiesta mantiene una costumbre.
UNA HISTORIA QUE TODAVÍA SE PUEDE TOCAR
Quizá esa sea la mayor riqueza de Antigüedad.
Su historia no está encerrada en un museo.
Se encuentra al aire libre.
Está en la ermita de Garón.
En el antiguo espacio de Villella.
En la iglesia de la Asunción.
En las fuentes.
En los chozos.
En el recuerdo de los pastores.
En el avión de los hermanos Martín Campos.
En el sonido de la dulzaina durante la romería.
En los cánticos de Semana Santa.
En el traje del Birria.
En los caracoles de San Marcos.
Y en la memoria de sus vecinos.
Antigüedad es, en definitiva, un ejemplo de cómo los pequeños pueblos del Cerrato pueden reunir en un territorio relativamente reducido una historia de muchos siglos.
Desde los asentamientos medievales hasta la España contemporánea.
Desde los monasterios y los despoblados hasta la aviación militar.
Desde los pastores y las cañadas hasta las fiestas actuales.
Todo forma parte de una misma historia.
Una historia que no debería perderse.
Porque cuando desaparece un pueblo no desaparecen solamente sus casas.
Desaparecen palabras, canciones, recetas, caminos, nombres de lugares, historias familiares y recuerdos.
Antigüedad ha tenido la fortuna de conservar muchos de ellos.
Y mientras sus vecinos sigan contando su historia, la antigua villa seguirá teniendo algo que ningún documento puede sustituir:
memoria.
FIN
Autor : Germán López Bravo
"El Cerrateño"
Fuentes históricas y documentales utilizadas
He contrastado especialmente la información con el Ayuntamiento de Antigüedad, Palencia Turismo y documentación histórica relacionada con Villella y Garón. La web municipal confirma la referencia a 1054, la relación con San Pelayo, el título de villa de 1547 y los elementos patrimoniales de la iglesia; Palencia Turismo aporta la información sobre patrimonio, tradiciones, fuentes, chozos y los hermanos Martín Campos. �
Antigüedad +1
Para Villella, la propia información municipal sitúa su primera documentación en 934, su vinculación con San Pelayo y la aparición arqueológica de la iglesia prerrománica mozárabe del siglo IX, además de los silos y el horno metalúrgico. �
Antigüedad +1
Para Garón, la documentación turística sitúa referencias desde 1074, la compra por Antigüedad en 1492 y la evolución arquitectónica de la ermita. La web municipal añade la tradición de la romería del último domingo de septiembre y la jota ante la Virgen. �
Palencia Turismo +1
La cronología de 1428, 1492, los pleitos territoriales y 1547 aparece también recogida en la documentación histórica disponible sobre el municipio. Para una publicación de carácter historiográfico más riguroso, convendría contrastar esos documentos con los originales del archivo municipal o con el Archivo Histórico Provincial de Palencia. �
Wikipedia
Una recomendación para Cerrateando: este artículo ganaría muchísimo si lo acompañamos con fotografías de la iglesia, Garón, Villella, los chozos, el avión de los hermanos Martín Campos y alguna imagen antigua de las fiestas. También puedo �prepararte una segunda versión más literaria y personal, con el estilo de tus artículos de Cerrateando, �incluyendo una cronología final de Antigüedad de 934 a 2026 y �un apartado específico de “Antigüedad ayer y hoy”.
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