Baltanás celebra a San Gregorio entre tradición, campo y convivencia
San Gregorio, patrón de Baltanás y protector del campo
La villa palentina renueva cada primavera su tradición más arraigada con una romería que une fe, campo y convivencia.
La localidad de Baltanás mantiene viva una de sus tradiciones más emblemáticas con la celebración en honor a San Gregorio Ostiense, considerado patrón del municipio y figura profundamente vinculada a la protección de los cultivos.
Cada año, con la llegada de la primavera, vecinos y visitantes participan en una jornada que combina devoción religiosa y convivencia popular.
La festividad arranca con la procesión de la imagen de San Gregorio desde la parroquia de San Millan hasta la ermita en la campera, despues misa solemne en la ermita, donde los fieles rinden homenaje al santo en un ambiente de recogimiento.
Uno de los momentos más significativos es la tradicional bendición de los campos.
Este acto, cargado de simbolismo, refleja la histórica relación de Baltanás con la agricultura y la necesidad, transmitida de generación en generación, de encomendar las cosechas a la protección del santo.
San Gregorio Ostiense es, en este sentido, una figura clave en la tradición rural castellana, invocado durante siglos para proteger los cultivos frente a plagas, tormentas y adversidades.
Los actos se celebran en la campera de San Gregorio, donde tiene lugar la romería.
Familias, peñas y grupos de amigos se reúnen al aire libre para compartir comida en un ambiente distendido.
Las mesas improvisadas se llenan de productos típicos como tortillas de patatas, de chorizo, de escabeche, caracoles, embutidos, carne a la brasa y vino de la tierra, en una estampa que combina tradición y convivencia.
La jornada se completa con música de dulzaina y tamboril, juegos populares y actividades para todas las edades, incluso monta en burros.
No faltan tampoco los reencuentros, ya que muchos vecinos que residen fuera aprovechan esta fecha para regresar al pueblo, reforzando así el sentimiento de pertenencia.
“Es una fiesta que llevamos dentro desde siempre; aquí nos encontramos todos”, resume un vecino, reflejando el espíritu de una celebración que trasciende lo religioso.
Desde el Ayuntamiento se destaca cada año la alta participación y la implicación vecinal en la organización, claves para que esta tradición siga viva.
Baltanás demuestra así que sus raíces siguen firmes. La festividad de San Gregorio, patrón y protector del campo, no solo honra al santo, sino que reafirma la identidad de un pueblo que mantiene vivo su vínculo con la tierra y con su historia.
La Ermita de San Gregorio en Baltanás, es un monumento religioso del siglo XVIII situado en un termino cercano al municipio, conocido como "Campa de San Gregorio", a unos 2 km del núcleo urbano.
- Origen e Historia: La construcción de la ermita está ligada a un milagro atribuido a la Virgen de Revilla en el año 1629.
- La Leyenda de la Langosta: Se cuenta que una terrible plaga de langosta asoló los campos de Baltanás. Los habitantes suplicaron la intercesión de la Virgen y, al llegar en procesión al lugar donde hoy se encuentra la ermita, la nube de langosta quedó fulminada de forma repentina.
FIN
Autor : Germán López Bravo, "El Cerrateño"
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